Inicio>>Un poco de historia
Todos sabemos que las historias son cosa de viejos y siendo yo el sénior de la  empresa, me ha tocado contarla a mí.  
Fue en el año 2009 cuando  decidimos montar la guitarrería. Rober trabajaba en el negocio familiar, una fábrica de manufacturas de la madera, y yo en ese entonces trabajaba en la nave de al lado.  Fue un amor a primera vista, amor a las guitarras, se entiende. No sólo los dos teníamos una misma fijación -casi obsesiva- con los instrumentos de cuerda, sino que además,  compartíamos la misma filosofía que debería imperar en una fábrica-taller-referente
Rober había hecho algunas guitarras en la fábrica y reparaba los instrumentos de sus colegas. Yo por mi parte había dedicado prácticamente  toda mi vida laboral  al sector musical, comprando, vendiendo, arreglando,  y modificando guitarras e instrumentos afines durante unos 20 años (Rock Avenue). También había hecho  algunas incursiones en la fabricación, y de toda mi relación con los instrumentos, nada me ha gustado tanto…
Viendo que la parte ideológica, por así decirlo, estaba solucionada desde el principio, fue examinando la parte material y factible cuando nos dimos cuenta de que  no montar  La Guitarrería sería una gran equivocación.   Entre los dos aunábamos más ideas y más proyectos que los que podríamos realizar en nuestras dos vidas, y muchas más máquinas y herramientas de las que podríamos necesitar inicialmente. Vimos claramente que uniendo nuestros esfuerzos haríamos realidad el tópico de que 1 + 1 suman más de 2.
 

Al poco tiempo se nos une un tercer socio, Fernando, que además de llevar todo el tema administrativo y parte del comercial, nos permite abordar nuestra aventura ampliando horizontes.

Así que pusimos manos a la obra, y en poco tiempo y con mucha ilusión y aún más dedicación, La Guitarrería, Guitar&Bass Workshop,  pasó de ser un proyecto a la realidad que es hoy.